¿Qué es la memoria?
La memoria es la capacidad humana de aprovechar la experiencia individual y social a través del aprendizaje. Nos permite reconocer en el tiempo presente nuestro pasado, nuestra historia, y a la vez pensar en un futuro como continuidad de esa historia permitiendo dar forma a nuestra identidad.
La mayoría de la población no tiene problemas de memoria, algunos cambios aparecen a partir de los 50 años; por ejemplo, mayor dificultad para encontrar palabras o nombres de personas conocidas o personajes famosos o también se observa lentitud para resolver situaciones complejas.
¿Qué implica?
La memoria consta de tres procesos: incorporación, almacenamiento y recuperación de información.
¿Cuál es el rol de la educación?
La educación brinda la posibilidad de seguir aprendiendo, creando y estimulando el sistema cognitivo y el cuerpo de las personas. Investigaciones han demostrado que la plasticidad del cerebro permite nuevas sinapsis que logran compensar las muertes neuronales.
La educación, puede ser utilizada como herramienta o medio facilitador para estimular y favorecer funciones cognitivas y consecuentemente la calidad de vida.
¿Qué podemos hacer para mantener la memoria?
Hay varias acciones que se pueden realizar para mantener activa la memoria:
-participar en actividades educativas o que favorezcan el aprendizaje
-compartir o asistir a distintos eventos sociales
-realizar actividad física
Estas conductas promueven efectos positivos, no sólo en la memoria y la cognición, sino sobre el estado de ánimo, sobre la sensación de control del medio, aumentando el autocontrol y la sensación de auto eficacia, facilitando la elaboración de proyectos que permitan desplegar deseos y vitalidad.
Fuente: Roqué, Mónica. 2010. (Compiladora). Manual de Cuidados Domiciliarios. Cuadernillo Nº 1. Dirección Nacional de Políticas para Adultos Mayores. Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia. Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
|